Durante años creí que mi problema era mi cuerpo, la falta de fuerza de voluntad o la alta sensibilidad. Intentaba controlar lo que comía, hacer más ejercicio, ser más disciplinada…
Hasta que entendí que no se trataba de control, sino de comprensión. Mi hambre no estaba en el estómago, sino en el alma.
Esa revelación cambió mi vida. Decidí estudiar Nutrición Humana y Dietética, convencida de que entender el cuerpo me daría todas las respuestas. Pero descubrí que la verdadera liberación no vino de la teoría, sino de un proceso mucho más profundo: sanar mi relación emocional conmigo misma.
Aprendí a escuchar mi cuerpo, a ponerle nombre a mis vacíos y a dejar de usar la comida —y otros parches emocionales— como anestesia. Ese camino interior se convirtió en la base de mi metodología única de trabajo, una integración entre ciencia, psicología y conciencia que hoy aplico con las pacientes de mi consulta y alumnas.
Llevo muchísimos años disfrutando de una relación libre y serena con la comida, con mi cuerpo y con mi vida. Y desde esa transformación, te acompaño con la seguridad y la experiencia de quien ha estado en ambos lados del proceso: el del descontrol y el de la libertad.
Por eso creé esta primera sesión: una experiencia práctica y profunda de 1h 30min que marcará el antes y el después en tu proceso. Un encuentro revelador en el que te acompaño a conocer el nivel de tu equilibrio vital y descubrir las verdaderas causas de tu hambre emocional —esa que a veces intentas llenar comiendo de más, pero también desplazándote sin fin por redes sociales, trabajando en exceso, buscando perfección o incluso durmiendo para no sentir (hay más ejemplos, y algunos te van a sorprender).